Museo 007 Elements Soelden, Austria.

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editado 28 de febrero en General
Hola, agentes.

Me podría definir como un Bond fan en la sombra ya que suelo escucharme los podcasts de Archivo 007 en Amazon Music, sigo los perfiles oficiales en RRSS y muy de vez en cuando he consultado algún hilo de este foro pero nunca he participado activamente. Hasta el día de hoy. Me he decidido a contar mi experiencia ya que, seguro, que algún seguidor de esta franquicia también tiene en mente visitar el museo 007 Elements situado en Sölden (Austria).

Como ya sabéis, Sölden es una de las localizaciones en las que se grabaron algunas partes de la película Spectre. Concretamente es el lugar donde Madeleine pasa consulta psiquiátrica y a la que acude Bond mientras tira del hilo de la organización que da nombre a la película. El edificio utilizado se ha reconvertido en el actual 007 Elements y fue inaugurado por la propia Eve Moneypenny (Naomi Harris).

Sigo el perfil oficial del museo en Instagram y mis ganas de ir se incrementaban con cada foto que subían. También hay muchos esquiadores que, aprovechando que van a la estación, entran en el museo y buscando por localización se pueden ver muchas más fotos. Así que, un buen día, saqué los billetes de avión y del museo y para allá que fuimos en un fin de semana.

El museo en sí, su ubicación ya forma parte de la experiencia. Se encuentra a algo más de 3.000 metros de altura y, cuando está nevado como lo encontré yo, te transporta directamente a la película. Se accede utilizando dos teleféricos, el segundo de ellos es el mismo que el utilizado por Q para bajar y escapar de los enviados por Spectre.

¿Qué itinerario seguí yo para llegar hasta el museo?

Hasta Sölden, sí o sí hay que llegar en coche, por tanto ese es un punto a tener bastante en cuenta. Las carreteras, pese a ser temporada de nieve en los Alpes, están en perfectas condiciones. Además, según el camino por el que se opte, hay Autobahn de esas que no tienen límite de velocidad.

Miré y vi que era más corto el trayecto desde Múnich a Sölden que de Viena a Sölden. Considerablemente más corto, además. Así que el vuelo lo hice a Múnich y allí mismo cogí el coche que previamente habíamos reservado. Volé un viernes por la tarde con la intención de comenzar a primera hora del sábado el viaje a Sölden. Son unas 2h30min aproximadamente frente a las 4 horas desde Viena. Hay aeropuerto en Innsbruck pero tiene días de vuelo más limitados y me interesaba fin de semana. Una vez en Sölden, y debido a las actuales circunstancias, hay que validar las entradas del museo con las pautas de vacunación actualizadas para poder moverte con libertad entre los dos teleféricos, el museo y el Ice Q café. Especifico que el museo tiene bloques de horas a las que se puede entrar y que hay que comprar por separado las entradas al museo por un lado (22€) y las entradas para los dos teleféricos por otro (30€). Y, una vez realizado todo ese absurdo control, ya se puede tomar el primero de los teleféricos que sube el primer remonte. Posteriormente se hace un transbordo al segundo, el utilizado en la película, y que te sube a lo alto de la montaña. Las vistas desde ahí son increíbles. Enseguida se ve el museo y nada, solo queda entrar.

Una vez dentro, encontramos varias salas en las que se proyectan vídeos en inglés subtitulados en alemán y que explican un poco las diferentes localizaciones de la franquicia y más concretamente determinados aspectos técnicos sobre cómo se grabó la película Spectre. También encontramos unas cuantas salas en las que se exhiben objetos y vehículos utilizados en diferentes películas. Tenemos un par de relojes Omega Seamaster de Bond, el Piton utilizado en "El mundo nunca es suficiente", el boli explosivo de Goldeneye y alguna pistola entre otras cosas que no desvelaré para no destripar la experiencia al siguiente. Entre los vehículos está el avión que Bond empotra contra Hinx.

Recomiendo hacer la ruta de ida por carretera de montaña por las preciosas vistas de los Alpes y el camino de vuelta ya sí por autovía haciendo una parada en Innsbruck si se quiere.

Por último mi valoración personal: Fue una experiencia increíble para un fan de Bond. Estar allí, a 3.000 metros de altura, en una localización de Bond, ver objetos y vehículos utilizados en las películas... el sueño húmero de cualquier fan. Además lo hice con mi familia, seguidores de la franquicia todos. Absolutamente recomendable.

Sin más, estaré pendiente de esta entrada del foro para ampliar información o responder las preguntas que queráis.

Ciao, Mikey Mouse!

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