Diamantes para la eternidad | Vehículos

Los medios de transporte más espectaculares aparecidos en la séptima aventura oficial de James Bond


Mustang Mach 1 de Tiffany

Al igual que en 007: Al Servicio Secreto de Su Majestad, en la principal persecución de Diamantes para la eternidad Bond conduce el coche de la heroina - en este caso el Ford Mustang Mach 1 de 1971, el musculoso coche definitivo de la década.

Estando en Las Vegas, Bond es perseguido a través de las calles de luces de neón por la policía en una espectacular persecución que deja numerosos coches destruidos. El clímax es la huida de 007 por una callejuela cuyo ancho es la mitad del coche. Bond levanta el coche por un lado y lo conduce a dos ruedas hasta el imposible espacio estrecho.

Esta secuencia se filmó en dos lugares distintos. La entrada a la calle se construyó en los Estudios Universal, y la salida era realmente en Las Vegas. Repasando las imágenes, los productores se dieron cuenta que el coche entraba a la calle por el lado de Tiffany, pero emergía por el de Bond. Esto se rectificó inteligentemente grabando una toma interior en los Estudios Pinewood en la que se ve el cambio.


 


La Ford Motor Company, continuando su larga relación con las películas de 007, abasteció con ocho de estos recientemente creados deportivos. Hoy en día, sólo se conoce la existencia de dos de ellos, los cuales se encuentran en colecciones privadas.

Moonbuggy

 

 Para escapar de la estación de cohetes del desierto de Willard White, Bond roba un coche lunar que esta siendo probado en un paisaje lunar simulado. Diseñado por Ken Adam, ofrece una entretenida, aunque a cámara lenta, secuencia de persecución que es más cómica que emocionante. Bond es especialmente hábil en el manejo de vehículos, ya que es capaz de conducir el coche lunar con muy pocos problemas. (Uno se pregunta si su entrenamiento incluía 'Técnicas de conducción evasiva en vehículos lunares').

Construido por un importe de 10.000$ por la empresa de Dean Jeffries, Automotive Styling, la cual suministraba todos los coches de Hollywood. Hubo que ponerle unos neumáticos Honda ya que las ruedas originales se rompían a cada momento puesto que debía circular por un terreno demasiado abrupto para el que no estaba preparado.

A principios de los 90, el coche lunar fue encontrado, abandonado y en mal estado, por el Club de Fans de James Bond. Fue reconstruido completamente y actualmente se encuentra en el Planet Hollywood de Las Vegas.

 

Dirt Bikes

 Fabricadas por Honda para el mercado del ocio, estas motos de tres ruedas, con grandes neumáticos inflables, fueron diseñados para carreras sobre dunas de arena. Las motos - que se consideraron exóticas en el momento en que se estrenó la película - son utilizadas por los guardias de seguridad de Whyte para perseguir a Bond en el coche lunar.




 

Bathosub

 Este minisubmarino es utilizado por Blofeld en un intento de escapar de su plataforma petrolífera. Sin embargo, Bond toma el control de la grua que está llevando el submarino al agua y lo utiliza para empotrarlo contra la sala de control, desactivando el letal satélite láser y dándo un incómodo viaje a Blofeld. En realidad, el submarino estaba hecho de fibra de vidrio y no tenía ninguna utilidad. El original, que periódicamente se muestra al público, lo posee la Fundación Ian Fleming, situada en los Estados Unidos.


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