El mañana nunca muere | Notas

Notas de producción con la ficha técnica, el reparto, los antecedentes y la sinopsis de la décimo octava aventura oficial de James Bond

 

Ficha Técnica
 
Reparto
Origen
Gran Bretaña
 
James Bond
Rodaje
1997
 
Paris Carver
Teri Hatcher
Duración
119 Min
 
Elliot Carver
Jonathan Pryce
Modo
RankColor
 
Wai Lin
Michelle Yeoh
Formato
1:85 Panavision
 
Judi Dench
Sonido
Stereo Dolby/DTS
 
Jack Wade
Joe Don Baker
Producción
Eon
Danjaq Production
 
Stamper
Gotz Otto
Guion
Bruce Feirstein
Michael G. Wilson
 
Dr. Kaufman
Vincent Schiavelli
 
Colin Salmon
Director
Roger
Spottiswoode
 
Samantha Bond
Director Foto
Robert Elswit
 
General Bukharin
Terence Rigby
Editor
Michel Arcand
 
Tamara Steel
Nina Young
Ef. especiales
Chris Corbould
 
Almirante Roebuck
Geoffrey Palmer
Decorador
Peter Young
 
Profes. Bergstrom
Cecilie Thomsen
Especialistas
Vic Armstrong
Dickey Beer
 
Desmond Llewelyn
Música
David Arnold
 
Ministro Defensa
Julian Fellowes
Tema
Sheryl Crow
 
Dr. Greenwalt
Colin Stinton
Vestuario
Lindy Hemming
 
General Chang
Philip Kwok
Reparto
Debbie McWilliams
 
Henry Gupta
Ricky Jay

Antecedentes

MGM/UA empezó los preparativos para El mañana nunca muere incluso antes de que Goldeneye se estrenara, con la firme intención de estrenar la película a principios de diciembre de 1997. Esta fecha límite dejó a los productores Michael G. Wilson y Barbara Broccoli con el periodo de tiempo más corto para el trabajo de preproducción de cualquier película Bond de los últimos años. Durante muchos meses pareció que la mala suerte estaba a la orden del día. Por ejemplo, los Leavesden Studios, que EON había construido para Goldeneye, no estaban disponibles debido al trabajo de preproducción en las precuelas de Star Wars y los Pinewood Studios no disponían de suficiente espacio para acomodar toda la producción. Consecuentemente, EON tuvo que construir otro nuevo estudio desde cero. Los productores decidieron construirlo en un almacén abandonado en Hertfordshire (Inglaterra). Los productores Anthony Waye y Allan Cameron se encargaron de convertirlo en Eon Studios. Algunas escenas clave se rodarían en Pinewood, a 50 kilómetros de distancia, creando una pesadilla logística para los productores.

Los responsables de encontrar lugares para el rodaje sufrieron un fuerte revés cuando en el último minuto el gobierno de Vietnam rescindió el permiso para rodar extensas secuencias dentro del país. El director Roger Spottiswoode y otros miembros del rodaje estaban literalmente a punto de subirse al avión hacia Vietnam cuando recibieron la noticia. Increíblemente, casi de forma instantánea encontraron otras localizaciones en Tailandia que podían hacerse pasar por Vietnam. Los cambios constantes en el guion de Bruce Feirstein exigieron que este también se desplazara hasta allí, donde se encontró en la nada envidiable situación de reescribir rápidamente secuencias clave, con sólo unas cuantas horas de antelación a la producción. Entonces se produjo otra catástrofe potencial: Pierce Brosnan sufría un profundo corte durante una secuencia de lucha. Sin embargo, al más puro estilo Bond, el actor minimizó cualquier retraso y volvió rápidamente a la acción. Cuando el rodaje se había completado, el presupuesto ya excedía los 100 millones de dólares, un récord para una película Bond pero un indicativo de la confianza del estudio en la franquicia.

El mañana nunca muere es superior a Goldeneye en muchos aspectos. Sigue con el acercamiento que tuvo tanto éxito en películas anteriores: un look moderno con alta tecnología de los años 90 combinado con elementos tradicionales de los primeros clásicos incluyendo increíbles chicas, enemigos y gadgets. La película parece cara y Michael G. Wilson y Barbara Broccoli continúan con éxito la misión de Cubby de poner cada céntimo en la pantalla. La utilización de lugares exóticos también es mucho más impresionante que en Goldeneye.

Hay algunos elementos memorables en El mañana nunca muere, entre ellos, un reparto impresionante. Incluso los personajes secundarios son interpretados por un grupo de actores con mucho talento. Pierce Brosnan está mucho más cómodo esta vez y parece más preparado para el papel de 007. Incluso tiene mejor aspecto gracias a haber ganado un poco de peso y estar bajo un régimen de ejercicio. La película está maravillosamente fotografiada por Robert Elswit, con una escena que destaca particularmente: Bond sentado en la sombra de su habitación de hotel esperando a un asesino desconocido. La imagen de Brosnan, vestido con camisa blanca y llevando la funda para la pistola, parece evocar intencionadamente la secuencia de Agente 007 contra el Dr. No en la que esperaba al Profesor Dent. Son pequeños toques como este los que hacen las delicias de los aficionados.

Aunque El mañana nunca muere es realmente un espectáculo, algo de lo que carecían las últimas películas Bond, no está exenta de pequeños errores. Por ejemplo, la atención prestada al personaje y al detalle durante los dos primeros tercios de la película se pierde a partir de la llegada de Bond al Vietnam. La película en este momento se concentra en secuencias de acción en vez de en el maravilloso diálogo que prevalecía hasta el momento. La persecución en motocicleta es espectacular, pero un poco larga, al igual que el clímax final, en el que Bond dispara con ametralladora al estilo Terminator. En cualquier caso, El mañana nunca muere es un nuevo episodio de la serie exótico y con clase y puede tener el orgullo de considerarse como una de las mejores películas Bond de los últimos años. Tiene sin embargo la distinción agridulce de ser la primera aventura producida desde la muerte de Cubby Broccoli en 1996, cuyo nombre aparece en los créditos y a cuya memoria se dedica la película 'In loving memory' (con cariño).

La misión

El magnate mediático Elliot Carver tiene una singular estrategia para asegurar el éxito de su nueva red de noticias por cable: instigar catástrofes internacionales en secreto con la seguridad de que sus estaciones de radio y televisión, al igual que su periódico Tomorrow, serán los primeros medios en dar cobertura a la noticia. De esta manera, pretende crear un monopolio mundial en la industria de las noticias. El plan inicial de Carver es muy audaz. Utiliza su tecnología para llevar a Inglaterra y China al borde de un conflicto nuclear, tras lo cual sus aliados tomarían el control del gobierno chino. James Bond se embarca en una carrera contrarreloj, mientras Inglaterra y China se preparan para la guerra. Formando una alianza con la agente china Wai Lin, Bond persigue a Carver hasta su cuartel general en Vietnam y se encuentra con él y sus hombres en una confrontación espectacular y explosiva. Bond y Wai Lin evitan la guerra nuclear y se aseguran de que Carver caiga víctima de su propia tecnología.

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