Goldeneye | Notas

Notas de producción con la ficha técnica, el reparto, los antecedentes y la sinopsis de la décimo séptima aventura oficial de James Bond

 

Ficha Técnica
 
Reparto
Origen
Gran Bretaña/USA
 
James Bond
Rodaje
1995
 
Natalia Simonova
Izabella Scorupco
Duración
130 Min
 
Alec Trevelyan
Sean Bean
Modo
RankColor
 
Xenia Onatopp
Famke Janssen
Formato
2:35 Cinemascope
 
Judi Dench
Sonido
Stereo Dolby
 
Jack Wade
Joe Don Baker
Producción
Eon
Danjaq Production
 
Valentin Zukovsky
Robbie Coltrane
Guion
Michael France
Bruce Feirstein
Jeffrey Caine
 
Dimitri Mishkin
Tcheky Karyo
 
General Ourumov
Gottfried John
Director
Martin Campbell
 
Samantha Bond
Director foto
Phil Meheux
 
Bill Tanner
Michael Kitchen
Decorador
Peter Lamont
 
Boris Grishenko
Alan Cumming
Especialistas
Simon Crane
Rémy Julienne
 
Caroline
Serena Gordon
 
Almirante
Chuck Farrel
Billy J. Mitchel
Ef. especiales
Chris Corbould
 
Irina
Minnie Driver
Edición
Terry Rawlings
 
Desmond Llewelyn
Títulos
Daniel Kleinman
 
Anna
Michelle Arthur
Música
Eric Serra
 
Piloto del Mig
Ravil Isyanov
Tema
Tina Turner
 
Oficial de
Severnaya
Simon Kunz
Vestuario
Lindy Hemming
 

 

Antecedentes

A finales de 1992, el largo litigio entre Eon Productions y MGM/UA - con nueva directiva - que había evitado el inicio del rodaje de una nueva película de James Bond, se había resuelto. Ambas empresas elaboraron una estrategia agresiva para devolver al agente 007 a la gran pantalla. Sin embargo, la tarea no era fácil. No estaba fuera de consideración el hecho de que en los años que habían seguido a Licencia para matar el imperio soviético se había derrumbado y la Guerra Fría se había terminado. El pensamiento generalizado dentro de la industria cinematográfica era que sería un esfuerzo inútil intentar hacer volver a James Bond. Era mejor dejarlo como un icono del pasado.

Aún así, Cubby Broccoli estaba decidido a devolver a Bond al cine por la puerta grande. Aunque Cubby había pasado el testigo del día a día de la producción a Barbara Broccoli y Michael G. Wilson, aún era muy activo en las decisiones importantes que se tomaban en este periodo. Había contratado al escritor Michael France para escribir y buscar la historia que sería conocida como Goldeneye. Sin embargo, apareció una crisis potencial: Timothy Dalton había renunciado al papel de 007. A pesar de rumores contrarios, los Broccoli nunca habían entrevistado a otros actores para el papel y, de hecho, habían planeado realizar una tercera película con Dalton llamada Property of a Lady, supuestamente ambientada en el Oriente. En consecuencia, la amigable partida de Dalton provocó un dilema de reparto.

La prueba de que la paciencia es una virtud se demostró con la elección de Pierce Brosnan para el nuevo 007. Brosnan, aún añorado por perder el papel en 1986, se alegró mucho cuando en junio de 1994 le informaron de que era el nuevo James Bond. La elección de Brosnan - muy aceptada entre el público - resultó inspirada ya que representó una completa revitalización de la franquicia de 007. Se ofreció una gran conferencia de prensa en Londres y Brosnan se ganó a la prensa con sus elegantes formas y su sentido del humor. En privado, más tarde, admitió que estaba sumamente nervioso por la presión que estaba llevando. No estaba sólo en juego su carrera como actor principal, sino que la estabilidad económica de un estudio entero dependía de su habilidad para establecerse como un héroe de acción relevante durante los años 90.

El siguiente problema se produjo cuando se supo que los Pinewood Studios no estarían disponibles para el rodaje - porque estaban ocupados irónicamente por una película de Sean Connery, El Primer Caballero. Barbara Broccoli y Michael G. Wilson tomaron la dramática decisión de construir un estudio completamente nuevo en Leavesden, un campo de aviación situado a 30 kilómetros de Londres. Una abandonada fábrica de Rolls-Royce se convertiría en gigantescos estudios de sonido. La creación de este nuevo estudio en seis semanas, un logro remarcable, recayó sobre el diseñador de producción Peter Lamont, el productor ejecutivo Tom Pevsner, el productor asociado Tony Waye y sus equipos. Martin Campbell fue contratado para dirigir la película de 50 millones de dólares. Inmediatamente antes de empezar la producción, Eon invitó a todos los medios mundiales a una espectacular rueda de prensa en el nuevo estudio, donde se presentó formalmente a todo el reparto.

Los resultados de taquilla para Goldeneye, que rompieron récords internacionalmente, convirtieron en creyentes incluso a los cínicos más radicales. Mientras que Goldeneye tiene éxito en la actualización de 007 para el nuevo milenio, también consigue retener los elementos clásicos de la serie: lugares exóticos, vestuarios glamurosos, mujeres con sugerentes nombres y gadgets de alta tecnología. El gran logro de la película es Pierce Brosnan, quien desde 1986 había madurado tanto como actor, como físicamente. Retrospectivamente, lo mejor que le podía haber sucedido es no conseguir el papel en 1986 - fue mucho más adecuado como actor más adelante, algo que el propio Brosnan ha aceptado. Brosnan tiene una presencia en pantalla muy convincente y una habilidad especial para soltar una frase ingeniosa. En efecto, puede decirse que por primera vez desde la era Sean Connery, se hizo difícil imaginar a otro actor en su lugar. Brosnan fue afortunado por tener una elección de reparto secundario excelente, elegidos basándose en sus habilidades, no por su caché.

Goldeneye no es una película perfecta. El guion (que finalmente tuvo contribuciones de distintos guionistas) es a menudo errático, con escenas individuales más importantes que la película entera, y la banda sonora de Eric Serra en vez de ayudar a las grandes secuencias, a menudo trabaja en contra de ellas. Aún así, el regreso de James Bond fue una noticia bien recibida por el mundo que casi había olvidado que un héroe de acción podía tener estilo y gracia. Incluso después de 35 años, nadie lo hacía mejor que 007.

 

Misión

A James Bond y a su colega y amigo íntimo Alec Trevelyan (agente 006) se les asigna la misión de destruir una fábrica de gas nervioso soviética durante la Guerra Fría. La misión se tuerce y Trevelyan es ejecutado por el General soviético Ourumov.

Nueve años más tarde, M informa a Bond de que un sistema de armas soviéticas llamado Goldeneye ha sido robado, así que podría estar en manos criminales y causar destrucciones masivas. Bond descubre que el arma podría estar en posesión de Janus, un misterioso jefe nunca visto del crimen organizado de la nueva Rusia. Bond queda sorprendido cuando descubre que Janus es en realidad Trevelyan, quien planea junto a Ourumov robar fondos de Londres electrónicamente y después cubrir el crimen lanzando el Goldeneye sobre la ciudad. Bond - con la ayuda de la programadora de ordenadores Natalya Simonova - penetra en la base secreta de Trevelyan en Cuba y, en una feroz batalla a muerte, destruye a su antiguo colega y desbarata su plan de utilizar el Goldeneye para la destrucción masiva.

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