Muere otro día | Gadgets

Los gadgets más sorprendentes aparecidos en la vigésima aventura oficial de James Bond

Tabla de surf

Bond hace surf para llegar a la playa de Corea del Norte sin ser detectado. Una vez llega a su destino abre una tapa en la base de la tabla de surf que desvela explosivos C4, un mini ordenador, un cuchillo de combate y varias otras piezas de equipo protegidas del agua.

Cuchillo de combate

Incluido en la tabla de surf de Bond, 007 clava el cuchillo en el suelo y automáticamente se convierte en un pequeño transmisor GPS por satélite. Esto permite desviar un helicóptero con diamantes fuera de curso hasta donde se encuentra Bond, quien secuestra el helicóptero y su contenido para dirigirse a la base del Coronel Moon.

Reloj Omega

Q entrega a James Bond su vigésimo reloj, un Omega que de nuevo incluye un láser. Bond utiliza el láser para agujerear el suelo de hielo y poder bucear bajo el agua con un respirador hasta entrar en una zona restringida del Palacio de Hielo de Gustav Graves.

El Omega también contiene un pequeño detonador escondido como parte del reloj, que 007 utilizará para hacer explotar el C4 que esconderá bajo los diamantes. Justo antes de ser ejecutado por los hombres de Moon, Bond girará la parte exterior del reloj para activar el detonador que hará explotar los explosivos.

Rifle de uranio

En la base del Coronel Moon, éste demuestra a Bond su nuevo rifle de uranio haciendo explotar el helicóptero de Bond, tras descubrir su verdadera identidad. Moon vuelve a utilizar de nuevo el arma cuando Bond intenta darle caza en la persecución inicial con hovercrafts.

Teléfono de Jinx

Tras matar al doctor en su clínica de terapia genética en Cuba, Jinx saca su móvil y algunos explosivos C4. Une el teléfono a los explosivos y automáticamente se inicia una cuenta atrás.

Laboratorio de Q

En Muere otro día el laboratorio de Q se encuentra cerca de una abandonada estación de metro en Vauxhall Cross.

Tras una sesión de entrenamiento en realidad virtual, Bond camina por varias salas donde se encuentran almacenados gadgets de películas anteriores. Bond observa algunos de ellos, como el maletín y el zapato envenenado de Desde Rusia con amor y el Jet Pack de Operación Trueno. Otros gadgets de películas previas pueden verse colgando de la pared o apoyados en los muros.

Anillo agitador sónico

En el laboratorio, Q explica a 007 como funciona el anillo sónico. Un cristal a prueba de balas queda destrozado ante las ondas sónicas de alta frecuencia que emite el anillo. Bond utilizará el anillo dos veces. La primera, para escapar del punto de mira de Miranda, destrozando el suelo de cristal; y, la segunda, para salvar la vida de Jinx, rompiendo el cristal del Aston Martin.



Dispositivo para dormir de Graves

Debido a la terapia genética, Gustav Graves sufre de insomnio permanente. Para evitar volverse loco debido a la falta de sueño, utiliza esta máquina para dormir que, con un par de horas al día, le permite mantenerse ¿cuerdo?.



Satélite Icarus

El satélite es, supuestamente, un "segundo Sol" que puede llevar el calor a las zonas más frías de la Tierra permitiendo que las cosechas crezcan durante todo el año. Sin embargo, el satélite tiene un uso más oscuro: utilizar la energía solar para generar un potente láser. Graves utiliza el láser para trazar un camino libre de minas entre las dos Coreas. Durante la presentación del satélite, Graves utiliza un dispositivo con forma de maletín para controlarlo.


Icarus iba a llamarse Solaris pero se cambió cuando los productores descubrieron que se estaba rodando una película llamada Solaris (2002).

Cuerda para ascender y descender

Jinx utiliza esta cuerda para descender suavemente a la mina de Graves desde lo alto del techo.



Respirador submarino

No visto desde su respirador predecesor en Operación Trueno, Bond utiliza este dispositivo compacto para poder respirar bajo el agua a través de la cual se infiltra en la mina de diamantes de Gustav Graves.



Traje de Graves

Originariamente el Icarus es controlado por un dispositivo con forma de maleta, pero, siguiendo instrucciones de Graves, Vlad crea un traje que sirve para controlar el satélite.

Cuando Graves se sube al Antonov, Vlad le presenta un traje que, además de controlar el Icarus, puede emitir 100.000 voltios de corriente. Bond es electrocutado al final de la película pero consigue tirar del avión a Graves quien muere dentro del motor del Antonov. El láser se detiene a tiempo al perder la comunicación con el traje.

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