Vive y deja morir | Notas

Notas de producción con la ficha técnica, el reparto, los antecedentes y la sinopsis de la octava aventura oficial de James Bond

 

Ficha Técnica
 
Reparto
Origen
Gran Bretaña
 
James Bond
Rodaje
1973
 
Solitaire
Jane Seymour
Duración
116 Min
 
Kananga / Sr. Big
Yaphet Kotto
Modo
Rankcolor
 
Baron Samedi
Geoffrey Holder
Formato
1:66
 
Bernard Lee
Sonido
Mono
 
Rosie Carver
Gloria Hendry
Producción
Eon
Danjaq Production
 
Sheriff Pepper
Clifton James
Guion

Tom Mankiewicz

 
Tee Hee
Julius W. Harris
 
Realizador
Guy Hamilton
 
Quarrel
Roy Stewart
Director Foto
Ted Moore
 
Lois Maxwell
Decorador
Syd Kain
  Felix Leiter
David Hedison
Ayud. Decorac.
Peter Lamont
 
Strutter
Lon Statton
Ef. Especiales
Derek Meddings
 
Susurros
Earl Jolly Brown
Especialistas

Bob Simmons

 
Adam
Tommy Lane
Edición
Bert Bates
  Dambala
Michael Ebbin
Cásting
Weston Drury Jr.
 
Charlie
Joe Chitwood
Música
George Martin
 
Mrs. Bell
Ruth Kempf
Tema
Paul McCartney
 
Vendeuse
Kubi Chaza
Vestuario
Julie Harris
 
Miss Caruso
Madeline Smith

Antecedentes

Para cuando empezó la pre-producción de Vive y deja morir, estaba totalmente claro que ningún acuerdo financiero podría inducir a Sean Connery a interpretar una vez más a James Bond. Por tanto, los productores tuvieron la difícil tarea de buscar un nuevo 007. Algunos eran conscientes de que la inconsistencia entre actores podría tener un efecto negativo en el entusiasmo de la audiencia (este sería el tercer actor en interpretar a James Bond en los últimos 4 años). Broccoli y Saltzman, cuya relación se estaba volviendo tensa debido a diferencias en distintos temas, se pusieron de acuerdo en un punto clave: el nuevo Bond debería ser un actor establecido con credenciales significativas. El asunto George Lazenby había minado su entusiasmo de fichar a un desconocido. La reducida lista de candidatos incluía a Roger Moore y Timothy Dalton (quien se sintió halagado pero demasiado joven e intimidado para seguir los pasos de Sean Connery).

Finalmente, se anunció que Roger Moore haría su debut como James Bond en Vive y deja morir. Basándonos en sus credenciales, su historial era impresionante. Moore se había convertido en un icono entre los fans del espionaje por su papel principal en El Santo. Posteriormente, se había ganado una audiencia más amplia interpretando junto a Tony Curtis el papel principal de la serie The Persuaders. Al contrario que Connery, Moore estaba encantado de interpretar el papel y aceptaba los gajes del oficio inevitables: reporteros frenéticos, fans fanáticos y largos calendarios de rodaje. Para mantener un sentido de tradición, Guy Hamilton firmó para dirigir su segunda película Bond consecutiva.

Vive y deja morir no fue para Moore un vehículo potente con el que hacer su debut como 007. Eligió correctamente no imitar a Connery y, en vez de eso, estableció su propia forma de interpretar el papel. Sin embargo, el guion de Tom Mankiewicz se centra en las preferencias personales de Moore sobre el exceso de humor y continúa enfatizando la comedia que ya estaba presente en Diamantes para la eternidad. Muchas de las situaciones se ven falsas y la introducción del Sheriff Pepper representa la primera aceptación en la serie de un personaje tan exagerado que no existe la más mínima pretensión de que sea tomado en serio. El otro pecado imperdonable es la ausencia de Q en la película - la única vez que Desmond Llewelyn se quedó fuera en todos sus años en el papel -.

Aún así, Vive y deja morir es una película más satisfactoria que su predecesora. Roger Moore crea con éxito su propia interpretación del papel de Bond - una tarea nada fácil considerando el impacto que Sean Connery había dejado en el papel. Al cabo de pocos minutos aceptamos a Moore como heredero y finalmente definiría una imagen de 007 para una generación entera. El resto de la película tiene sus problemas, pero la idea de llevar a Bond al mundo del vudú y el ocultismo es efectiva, incluso cuando las largas escenas de acción parecen parches más que partes integrales de una historia. Aunque Vive y deja morir no es una de las mejores aventuras de Bond, ciértamente tampoco deja la sensación de que Moore sea peor.

La misión

James Bond es destinado a investigar los recientes asesinatos de agentes del MI6 en distintos lugares tales como Nueva York, Nueva Orleáns y la isla caribeña de San Monique. Las sospechas apuntan al dictador de San Monique, el Dr. Kananga, que se encuentra en Nueva York para dirigirse a las Naciones Unidas. Bond descubre que Kananga tiene conexiones con un capo de la mafia de Harlem, el Sr. Big. Mientras investiga su conexión, Bond es capturado y se encuentra con la mujer 'cautiva' de Kananga, Solitaire, quien tiene el poder de predecir el futuro - mientras se mantenga virgen. Bond escapa y sigue a Kananga hasta la isla de San Monique, donde se concentra en encontrar y seducir a Solitarire, que es una amante deseosa, debido a su voluntad de escapar de la opresión de Kananga. Sin embargo, al hacer el amor con 007, Solitaire se da cuenta de que ha perdido el poder de predecir el futuro. Ella y Bond descubren que Kananga está cultivando enormes campos de droga para usarla en su plan de conseguir el monopolio mundial de heroína. Los campos están protegidos por la imponente presencia del Barón Samedi, que practica vudú para asustar a las gentes del lugar. Bond escapa con Solitaire a Nueva Orleáns, pero son capturados por el Sr. Big quien les desvela que en realidad es... el propio Dr. Kananga. Bond escapa de la muerte en una espectacular persecución de botes y vuelve a San Monique para perseguir a Kananga y rescatar a Solitaire. Allí, 007 conseguirá destruir los campos de heroína y matar al Dr. Kananga en una lucha mano a mano.

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